Kung Fu Dados… Una Reseña Divertida

kung fu dados

Kung Fu Dados es un juego de artes marciales para 2-4 niños de 6+ años.

Autoría de Benjamin Schwer e ilustraciones de Heinrich Drescher. Publicado por Haba (Título impreso en la caja: Würfel Kung Fu).

Los luchadores se saludan. Papá y mamá sonríen mientras se dedican miradas de complicidad. El pequeño de la casa no puede despegar el ojo de los tres dragones que hay sobre la mesa. Cada uno de ellos representa a una de las tres mejores escuelas de Kung Fu, cuyos miembros, en masa, asisten al torneo como combatientes. Para vencerles, cada miembro de la família deberá conseguir la combinación de dados perfecta. “Yo quiero luchar contra los dragones rojos”, se pide el pequeño. A la madre le parece bien: “Yo lucharé por las aguas”, añade ella (se refiere a la escuela del dragón azul). “Y yo por los monos”, concluye el padre, refiriéndose a los luchadores de la escuela del dragón verde.

kung fu mono

La primera en lanzar los dados es mamá. Conserva las aguas, tal y como ha prometido, tirada tras tirada, y se lleva 3 puntos de victoria al derrotar a un Maestro Cocodrilo. El pequeño sólo escoje los dados con un ideograma chino de color dorado en la superfície, pero no le sirven, porqué más allá de uno (que podrá utilizar de comodín) el resto se vuelven inutilizables. Sólo si consiguiera los cuatro ideogramas chinos despertaría al dragón dorado, y podría vencer a cualquiera de los contendientes. Papá conserva las hojas en cada tirada, ¡y consigue 4! Se lleva dos Alumnos Monos que pertenecen a la escuela del dragón verde, por 4 puntos totales de victoria. “Qué suerte has tenido”, le replica la madre. “En mis tiempos mozos hice algo de Kung Fu”, advierte el padre, frente a la entregada admiración del hijo.

Es hora de rellenar el tablero de nuevos contendientes y aparece, con gran profusión de vítores y exclamaciones diversas, el Gran Maestro Tigre de la escuela de Kung Fu del dragón rojo. El pequeño de la casa suelta un grito (eso primero), y luego un ¡Uala!, y termina por poner los ojos como dos pelotas de ping pong. Pero le toca tirar los dados a mamá, que vuelve a ir a por las aguas, serena, consiguiendo derrotar otro Maestro Cocodrilo, esta vez con la ayuda del comodín dorado. El pequeño vuelve a fallar en su búsqueda del dragón de oro, y papá, que traicioneramente había empezado pujando por los fuegos (queriéndose enfrentar así al Gran Maestro Tigre), finalmente se debe conformar con un comodín y una hoja que le ha salido en la última tirada, para poder adueñarse de otro Alumno Mono.

kung fu dragón dorado

Papá y mamá empatan a 6 puntos, cuando el pequeño consigue su combinación soñada, 4 caras doradas, que llaman al dragón de los dragones, radiante como el sol, padre de las artes marciales, es decir, del Kung Fu. Emocionado y rojo de felicidad, el pequeño recoge los cuatro combatientes sobre la mesa, incluyendo al Gran Maestro Tigre, y se los lleva a su regazo: “He ganado. He vencido todos los luchadores de una sola vez”. Nadie le corrige, es hora ya de irse a la cama.

Papá y mamá se dedican una última mirada intensa, antes de volver ambos a la rutina y a las tareas de la casa. “Esto no quedará así”, parece que se digan con los ojos, “luego desempatamos”.

kung fu dados caja

He encontrado una reseña descriptiva en Tierras de Narghai.

By Joel

Author: Joel

I enjoy playing games with my children, friends and family. L'anterior és el lema que faig servir en anglès, i és veritat. També faig promoció i tallers d'iniciació als jocs de taula, perquè crec que el joc és essencial per a l'ésser humà. No es tracta de buscar-li tres peus al gat, sinó que mentres et diverteixes (i divertir-se és del tot necessari) pots exercitar un cúmul d'habilitats i progressar-hi. La vida seria més profitosa si puguéssim jugar una mica cada dia.