Las Montañas De La Locura, Primeras Impresiones

Devir nos invitó a probar Las montañas de la locura, aprovechando nuestra presencia en el DAU 2017.

¡Pistolas! ¡Pistolas! ¿Quién tiene pistolas? Yo tengo azules. Azules son libros. ¡No, que le han cambiado el color! ¡Pistolas! ¡Pistolas! ¡Se nos va a pasar el tiempo, rápido! ¡Tramposooos!

Las Montañas de la locura es un juego cooperativo basado en un relato de H.P. Lovecraft, creado por Rob Daviau y Miguel Coimbra. Los jugadores vamos montados en un avión y debemos escaparnos con un montón de reliquias. Para ello iremos remontando la ladera de la montaña a vuelos cortos hasta la cima, y desde allí tratar de escapar. Condiciones: para superar los retos debemos gestionar perfectamente nuestra mano y coordinarnos como equipo. Dificultades: cada jugador tiene una o más locuras (se van adquiriendo con cada fallo) que obstaculizan la coordinación entre los jugadores; a medida que avanza el juego podemos perder flexibilidad de acciones e ir añadiendo heridas.

montañas de la locura avioneta

Los componentes del juego Las montañas de la locura son muy sugerentes. Inmediatamente te ves metido en el interior de la avioneta y dispuesto a todo. Pronto te das cuenta que no va a ser tan fácil. Durante los 30 segundos de coordinación, necesaria para superar el reto, tus compañeros de mesa, incluído tu mismo, empezáis a comportaros de forma un tanto rara. Uno se tapa la boca para hablar y no se le entiende, otro repite constantemente la misma pregunta (¿estás seguro?), un tercero grita colores al azar y un cuarto cae en un silencio forzado mientras el quinto jugador tira sus cartas sobre el trineo donde se resolverá el turno, sin ni siquiera haber escuchado al resto de miembros del equipo.

montañas de la locura tiles

Es un juego en el que terminas riéndote, pero no de placer, consigue que te rías por extenuación. Es decir, consigue algo super difícil: que te asalte una risa hilarante, compartida por todos tus compañeros de mesa. Creías, al empezar a jugar, que ibas a interpretar una locura al azar, y no, acabas por volverte loco de remate, de verdad.

By Joel